Isabel's profileMI CAJÓN DE SUEÑOSPhotosBlogListsMore Tools Help

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    May 12

    La Lechera

    Llevaba en la cabeza
    una lechera el cántaro al mercado
    con aquella presteza,
    aquel aire sencillo, aquel agrado,
    que va diciendo a todo el que lo advierte:
    ¡Yo sí que estoy contenta con mi suerte!
     
    Porque no apetecía
    más compañía que su pensamiento,
    que alegre la ofrecía
    inocentes ideas de contento,
    marchaba sola la feliz Lechera,
    y decía entre sí de esta manera:
     
    "Esta leche vendida,
    en limpio me dará mucho dinero,
    y con esta partida
    un canasto de huevos comprar quiero,
    para sacar cien pollos, que al estío
    me rodeen cantando el pío pío.
    Del importe logrado
    de tanto pollo mercaré un cochino;
    con bellota, salvado,
    berza, castaña, engordará sin tino;
    tanto, que puede ser que yo consiga
    ver cómo se le arrastra la barriga.
     
    Llevarlo al mercado;
    sacaré de él sin duda buen dinero:
    Compraré de contado
    una robusta vaca y un ternero,
    que salte y corra toda la campaña,
    hasta el monte cercano a la cabaña".
     
    Con este pensamiento
    enajenada, brinca de manera,
    que a su salto violento
    el cántaro cayó. ¡Pobre Lechera!
    ¡Qué compasión! Adios leche, dinero,
    Huevos, pollo, lechón, vaca y ternero.
     
    ¡Oh loca fantasía
    que palacios fabricas en el viento!
    Modera tu alegría;
    no sea que saltando de contento,
    al contemplar dichosa tu mudanza,
    quiebre su cantarillo la esperanza.
     
    No seas ambiciosa
    de mejor o más próspera fortuna,
    que vivirás ansiosa
    sin que pueda saciarte cosa alguna.
     
    No anheles impaciente el bien futuro;
    Mira que ni el presente está seguro.
     
    Félix María de Samaniego